La ciudad tiene un pasado largo, latente, que todavía se puede vivir en muchas de sus calles. La historia tiene sus raíces en la tribu de los quitus, que habitó en el territorio antes de la llegada de los incas y los conquistadores españoles (y eso nos aclara el origen del nombre de la ciudad). El Reino de Quito y el Imperio Inca fueron importantes para el desarrollo precolombino del territorio del Ecuador, tanto que muchos de los héroes indígenas que combatieron a los conquistadores están ligados a este espacio geográfico: como Atahualpa, cabeza del Imperio, quien murió en manos de sus captores españoles en 1533, y Rumiñahui, quien se enfrentó con fuerza en contra de los invasores, a pesar de que no pudo contener el avance extranjero.